Tras solo unas horas de navegación durante la noche, nos despertamos en la bahía de Cabo San Lucas, justo enfrente del lugar denominado el Arco, un impresionante arco de roca natural en la punta de la península de Baja California, donde el Pacifico se encuentra con el mar de Cortés. Tiene aproximadamente unos 200,000 habitantes, que en su mayoría son migrantes nacionales que provienen de otros estados de México atraídos por el trabajo turístico. También hay numerosos extranjeros residentes, principalmente estadounidenses y canadienses, muchos jubilados o ligados al turismo. Tiene un clima desértico y cálido, con una temperatura media 20-30º. Sus mayores atractivos son la pesca deportiva, sobre todo la pesca del marlín, el buceo y el avistamiento de ballenas.
Mientras nos dirigíamos a desayunar vimos a lo lejos varios surtidores de agua y algunos lomos de ballenas. Al estar fondeados en la bahía tuvimos que tomar un tender que nos llevase al muelle desde donde íbamos a iniciar nuestra excursión
Nos dirigimos hacía un catamarán que nos llevó a la zona del Arco y podemos observar una playa que es denominada la Playa del Amor.
Pasamos al otro lado de la zona del Arco, donde se halla la denominada Playa del Divorcio, pudimos ver una cueva que nos indican que era utilizada por los piratas y una zona urbanizada con hoteles y casas de lujo frente a una extensa playa.
Regresamos hacia el Arco sin haber divisado ninguna ballena. Si pudimos observar una gran cantidad de pelicanos y algún león marino. Tras un recorrido de una hora regresamos al muelle donde nos esperaba un autobús que nos desplazó a una playa cercana al puerto, atravesando el centro de la ciudad lleno de locales de regalos, bares, restaurantes y sobre todo algo que nos llamó la atención muchísimas farmacias que ofrecían todo tipo de productos, desde viagras, antibióticos, antidepresivos hasta los modernos adelgazantes como el Ozenpic. Llegamos a una zona de restaurantes a pie de playa donde ocupamos una mesa para nosotros solos e inmediatamente nos pusimos el bañador
Me fui a dar un baño en un agua bastante fresquita pero muy agradable y limpia. La playa estaba llena de vendedores de todo tipo de productos, así como señoras que hacían masajes y trenzas. Sobre las 12, media hora antes de la hora señalada para irnos, pedimos la comida incluida en el precio de la excursión. Comimos fajitas de pescado y tacos de pollo. Antes de salir fuimos a comprar a una farmacia cercana y le preguntamos al dependiente el motivo de que hubiese tantas farmacias, la respuesta era la que nos imaginábamos, el motivo era que los norteamericanos que tienen restricciones en sus medicinas vienen aquí y cargan con un montón de medicamentos.
De regreso al Cabo, dejamos el autocar y fuimos por libre a visitar el puerto, viendo una bonita marina, así como numerosas tiendas, comercios, bares y restaurantes.
También vimos una estatua dedicada al marlín, pez muy parecido al pez espada y al que mucha gente viene a pescar en estas aguas
Nos tomamos un helado que nos decoraron artesanalmente como si fuera una flor que por cierto está muy rico
De camino al muelle observamos una embarcación de pesca deportiva que había acabado de llegar con 2 grandes capturas. Abordamos el tender que nos devolvió a nuestro barco.
. Vemos la partida del barco que pasó justo enfrente del Arco y en su recorrido volvemos a observar a lo lejos unas cuantas ballenas.
Con una imagen del ocaso sobre el Arco terminamos esta escala y con ello nuestra visita a México que hemos disfrutado mucho. México es un magnífico país. Ahora nos dirigimos hacía nuestra primera escala en USA, la ciudad de San Diego que se halla a 756 millas náuticas.