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Funchal – 10-01-2026 – 1ª escala

FUNCHAL – ISLA DE MADEIRA

La primera escala la realizamos en Funchal capital de las islas Madeira, archipiélago portugués situado en el océano Atlántico, conocido por su clima suave todo el año. La isla principal destaca por sus paisajes verdes, montañas escarpadas y costas volcánicas. Es un destino ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo. Tiene una extensión de unos 740,7 km² y una población: alrededor de 260 000 residentes en 2024.

 Funchal es la capital de Madeira y su principal centro urbano. La ciudad combina historia, modernidad y tradición portuguesa. Su puerto ha sido históricamente un punto clave para el comercio atlántico y punto de partida de nuevas expediciones en busca de nuevas tierras en el pasado. Tiene una población de unos 108.000 habitantes.

Era nuestra segunda visita a la isla y para esta segunda visita hemos contratado una excursión del crucero. Para ello nos hemos de levantar muy temprano ya que la excursión tiene su salida a las 8,15. Vemos la llegada a la isla desde el camarote siendo aún de noche.                       

Tras la salida nos dirigimos en primer lugar hacia la zona más alta de la ciudad donde se haya la iglesia de Nossa Senhora do Monte, uno de los templos más importantes y emblemáticos de Funchal, tanto por su valor histórico como religioso y cultural. Se encuentra en el barrio de Monte, en lo alto de Funchal, con vistas panorámicas sobre la ciudad, el océano Atlántico y las islas vecinas. Fue construida en 1741 pero fue afectada por un fuerte terremoto en 1748 y posteriormente reconstruida y consagrada el 20 de diciembre de 1818. Está dedicada a Nuestra Señora del Monte, considerada patrona de Funchal y centro de numerosas peregrinaciones. Para llegar a ella se ha de subir una escalera de más de 100 pequeños escalones. Dentro de ella se halla una tumba histórica. En una capilla lateral está la tumba del emperador Carlos I de Austria, quien murió en Madeira en 1922, durante su exilio. La guía nos explicó que Madeira tenía fama por ser un lugar ideal por su clima para el tratamiento de la tuberculosis y por eso muchos personajes importantes fueron a la isla a tratarse, entre ellas la emperatriz Isabel (Sissi). Aunque con posterioridad se supo que era todo lo contrario y que la gran humedad existente en la isla era contraproducente para tratar este tipo de enfermedades.              

Y a continuación una imagen del interior de la Iglesia. 

Tras la visita de la iglesia realizamos una actividad divertida que era el descenso con los famosos toboganes, conocidos como Carros de Cesto do Monte, son una de las tradiciones más famosas y singulares de Funchal. Son trineos de mimbre montados sobre patines de madera, hechos de forma artesanal. Comienzan en Monte, cerca de la Iglesia de Nossa Senhora do Monte, y descienden hasta Livramento, en las afueras de Funchal. El trayecto dura unos 10 minutos y cubre aproximadamente 2 kilómetros cuesta abajo, guiados por dos hombres llamados carreiros, vestidos con ropa tradicional blanca y sombrero de paja. Estos trineos surgieron a mediados del siglo XIX como un medio de transporte rápido para bajar desde Monte hasta el centro de la ciudad.                                   

 Y a continuación un video del descenso en el tobogán

Tras la bajada tuvimos que esperar la llegada del autobús donde venía Inma, que no quiso bajar por miedo a sufrir un percance. Desde este lugar hay una vista impresionante de la costa de Madeira.              

Tras ser recogidos por el autocar y nos dirigimos hacia el siguiente punto a visitar, el Pico de Barcelos que se encuentra al oeste del centro de Funchal, está aproximadamente a 355 metros sobre el nivel del mar y desde su cima se obtienen vistas panorámicas de Funchal, el puerto y la costa, ofreciendo una perspectiva diferente de la ciudad y de las montañas que la rodean.               

A continuación una video con las vistas desde el Pico do Barcelos

Tras esta visita nos dirigimos hacia el centro de la ciudad donde nos despedimos del autocar diciendo que regresaríamos al barco por nuestra cuenta. Volvimos a visitar sus edificios más emblemáticos, el parque central, la catedral, el ayuntamiento, así como el Mercado dos Lavradores con numerosas paradas de flores y plantas y una lonja anexa donde vimos los diferentes peces que se pescan en la zona.    

 Además de realizar compras en la farmacia y perfumería durante el recorrido, observamos a un grupo folclórico que bailaba bailes típicos al cual fui invitado a participar. Recorrimos el casco antiguo de Funchal que conserva calles empedradas y casas coloridas. Tras ello y a través del paseo marítimo nos dirigimos hacía el barco, pasando junto a la réplica de la carabela Santa María y por el famoso hotel y museo de CR7, donde hay una estatua del jugador cuyo escultor no se en que modelo se inspiró, pero desde luego no en la cara del  jugador.

Al llegar al barco fuimos a comer y tras ello subimos a cubierta para ver la salida del puerto y ver las últimas imágenes de la isla. Tal como nos pareció la vez anterior Madeira y Funchal ofrecen una mezcla perfecta de cultura, naturaleza y descanso. Se trata de un destino turístico muy interesante, pero no para el turismo de playa, sino para las personas amantes de la naturaleza, el paisaje, y el senderismo.

Nos dirigimos hacia nuestro próximo destino las Barbados a 2637 millas náuticas que nos llevara cinco días de navegación.

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