Townsville – Australia
Nuestra próxima escala se nos estaba presentando con muy malos augurios. Las previsiones del tiempo nos daban una muy alta probabilidad de tener un día con lluvia e incluso con fuertes tormentas, ya que la zona llevaba días bajo una tormenta tropical. A esto se unió algo que nos fue notificado por el departamento de excursiones del crucero la noche antes de nuestra llegada. Habíamos reservado una excursión que nos iba a llevar desde Townsville hasta la cercana isla Magnetic, y entre las visitas de la jornada se encontraba la del Koala Park. La notificación que os mostramos nos decía que lamentablemente la visita al Koala Park quedaba suspendida toda vez que el koala acababa de morir y que el parque estaría cerrado debido a su funeral. En un principio creímos que era una broma, pero no, era la pura realidad.
Al despertarnos vimos que estamos navegando por el canal de entrada al puerto de la ciudad, que no habíamos visitado en ninguno de nuestros anteriores viajes. Se trata de una ciudad costera del noreste de Queensland, en la costa del Mar de Coral. Es uno de los principales centros urbanos del norte de Australia con una población aproximada de 190.000 habitantes. Fue fundada en 1864. Tiene un clima tropical, con una estación húmeda (nov–abr) y otra seca (may–oct). En ella hay una base militar importante del Australian Army y un centro universitario con el campus principal de la James Cook University. Tiene un puerto clave para la minería y la exportación del interior de Queensland. También es una de las puertas de entrada a la Gran Barrera de Coral en el norte de Australia.
Desayunamos y fuimos testigos de una exhibición de los remolcadores, una especie de baile entre ellos, con motivo de la celebración del día de la mujer.
De momento el cielo estaba muy oscuro, pero no llovía. Bajamos al punto de reunión donde nos confirman que nuestra excursión será acortada ya que no visitaremos el Koala Park. Nuestra excursión, como ya dije era a Magnetic Island, una isla tropical situada frente a la costa de Townsville. Está dentro del área de la Great Barrier Reef y es uno de los destinos naturales más famosos del norte australiano. Tiene unos 52 km² y una población de unos 2.500 habitantes. Para ir a ella se necesita tomar un ferry. El curioso nombre se debe a que James Cook pensó en 1770 que las rocas de la isla afectaban a la brújula de su barco. La isla es conocida por su gran naturaleza, alrededor del 75 % de la isla es parque nacional. En el se hallan alrededor de 400 koalas salvajes, siendo uno de los lugares más fáciles de Australia para verlos en libertad. En su costa hay más de 20 playas y calas junto a rocas de granito gigantes que forman paisajes muy característicos. Durante la Segunda Guerra Mundial, la isla se fortificó para defender el puerto de Townsville ante un posible ataque japonés. Los restos de esos fuertes todavía se pueden visitar.
Subimos a un autobús que a través de las calles de la ciudad nos llevó al embarcadero desde donde salen los ferrys hacia la isla. Subimos en uno de ellos y vimos alejarse poco a poco la ciudad y como nos acercabamos a esta isla que parecía casi desierta.
Al llegar al puerto tras unos 25 minutos de recorrido, vimos una señal que indicaba las distancias de diferentes ciudades del mundo
Junto a ella nos esperaba otro autobús que nos llevó a un parque cercano donde podemos disfrutar de la presencia de numerosos wallabys.
Los wallabies son marsupiales herbívoros de tamaño pequeño o mediano, parecidos a los canguros, pero más pequeños. Con una longitud: de 45 a 105 cm, sin contar la cola y pesan de 2 a 25 kilos según la especie. Su hábitat son los bosques, matorrales y zonas rocosas, que es precisamente donde los encontramos y estos eran de un tamaño pequeño
Se alimentan de hierba, hojas, plantas y fruta, que fue lo que les dimos para comer.
Como otros marsupiales, la cría nace muy pequeña y se desarrolla en la bolsa de la madre durante varios meses, como pudimos comprobar muy de cerca. El nombre “wallaby” procede de una palabra de una lengua aborigen australiana.
Los fotografiamos y volvimos al bus para dirigirnos a otro punto que es un mirador desde donde observamos las playas y rocas que forman la isla.
Desde allí continuamos por la carretera hacia el oeste y el guía nos indicó que miráramos hacia lo alto de los árboles para observar si podíamos ver algún koala, cosa que no ocurrió. Dejamos la carretera para dirigirnos hasta Picnic Bay donde nos adentremos en un pantalán desde donde hicimos fotos de la playa y observamos las barreras de las zonas de baño.
A continuación, volvimos por la misma carretera ahora hacia el este para dirigirnos hasta Horseshoe Bay, pasando por poblaciones donde comprobamos que el tipo de personas que habitan en ellas son de alto poder adquisitivo.
A continuación, volvimos por la misma carretera ahora hacia el este para dirigirnos hasta Horseshoe Bay, pasando por poblaciones donde comprobamos que el tipo de personas que habitan en ellas son de alto poder adquisitivo. Antes de llegar a nuestro destino pasamos por delante del cerrado Koala Park
Horseshoe Bay es otra bahía con una extensa playa y que era el lugar donde íbamos a comer. Era un buffet con verduras, pollo, pescado y ensalada que pudimos acompañar con una coca cola y una cerveza
Al finalizar fuimos a dar un paseo por la playa y vimos cómo la zona de baño estaba acotada por unas redes para impedir la entrada, sobre todo de medusas. En la playa hay carteles explicando los diferentes tipos de medusas y en caso de picadura qué medidas tomar. Junto a los carteles hay unos botes de vinagre para untar las heridas.
En ese momento los salvavidas estaban poniendo carteles de prohibición del baño, ya que parece que dos tiburones habían entrado en la zona acotada. Tras tomar fotos de la zona nos fuimos a una heladería cercana.
De momento el tiempo nos estaba respetando y no nos llovió.
Volvimos al autobús que nos llevó a la terminal del ferry para poder regresar a la ciudad volviendo a observar la costa con sus formaciones rocosas
Una vez llegada a ella nos esperaba otro autobús, y nos dieron la opción de dejarnos en una de las paradas que el shuttle bus que el barco había instalado en la ciudad para poder regresar más tarde con él. Escogemos descender en The Strand que es el paseo marítimo de la ciudad por el cual paseamos encontrándonos de inicio, subidas a unos árboles, una especie de cacatúas negras muy alborotadoras.
Cacatuas negras
Aquí podéis comprobar la zona delimitada de baño por unas redes en la playa de la ciudad, al igual que en todas las otras playas que habíamos visitado.
El paseo es precioso, lleno de grandes árboles con zonas de descanso, pistas de juego infantil y de baloncesto, así como extensas superficies de césped donde la gente jugaba al rugby o a futbol.
Llegamos a un punto donde había un pequeño pantalán que acaba en un cobertizo con forma de velas a cuyo lado y dentro del agua, se encuentra una estatua sobre un pilar que representa una sirena. Se llama Ocean Siren y tiene una altura de unos 4 metros cuyo escultor británico Jason deCaires Taylor. Fue instalada en 2019. Su inspiración fue una niña indígena local llamada Takoda Johnson. Tiene la curiosidad que la estatua cambia de color por la noche ya que tiene luces LED internas. El color depende de la temperatura real del agua en la Great Barrier Reef. Cuando el agua se calienta más, la figura cambia hacia colores más rojos. El objetivo es concienciar sobre el calentamiento del mar y el peligro para la Gran Barrera de Coral.
Circuló por el centro de la ciudad mostrándonos diferentes edificios de primeros del siglo pasado, dirigiéndose finalmente hasta la terminal marítima donde descendimos. En el interior había un pequeño mercadillo de diferentes tipos de recuerdos.
Tras dar un vistazo por él subimos al barco y nos vamos al camarote para descansar un rato. En el momento de zarpar subimos a la cubierta superior para ver la salida y como pasábamos junto a Magnetic Island nuevamente.
Al final ha resultado un día y una visita muy agradable en el que hemos estado en contacto con la naturaleza. Ahora nos dirigimos hacia la cercana Cairns que se halla solo a 155 millas náuticas.