Da Nang – Vietnam
Tras un día de navegación llegábamos a un nuevo país en el que nunca habíamos estado, Vietnam. Es un país del sudeste asiático caracterizado por su gran diversidad geográfica, su numerosa población y una historia marcada por la resistencia y la transformación.
Se sitúa en la costa del Mar de China Meridional, y presenta una forma alargada que se extiende a lo largo de más de 1.600 kilómetros de norte a sur. Limita con China al norte y con Laos y Camboya al oeste. Su territorio combina montañas, selvas, llanuras y fértiles deltas fluviales, como el del Mekong en el sur y el del río Rojo en el norte, que son esenciales para la agricultura, especialmente el cultivo del arroz.
En cuanto a su población, cuenta con cerca de 100 millones de habitantes, lo que lo convierte en uno de los países más poblados de la región. La mayor parte de la población pertenece al grupo étnico kinh, aunque existen diversas minorías que habitan principalmente en las zonas montañosas. La capital es Hanói, mientras que la ciudad más grande y motor económico es ‘Ciudad Ho Chi Minh’, la antigua Saigón. La población se concentra sobre todo en las áreas costeras y en los grandes deltas, donde las condiciones de vida son más favorables.
La historia de Vietnam ha estado profundamente influida por potencias extranjeras y por continuas luchas por la independencia. Durante más de mil años estuvo bajo dominio chino, lo que dejó una fuerte huella cultural. En el siglo XIX fue colonizado por Francia, integrándose en la Indochina francesa. En el siglo XX, el país vivió uno de los conflictos más importantes de la Guerra Fría, la Guerra de Vietnam, que enfrentó al norte comunista con el sur apoyado por Estados Unidos. El conflicto terminó en 1975 con la reunificación del país bajo un régimen comunista.
En la actualidad, Vietnam es un país en desarrollo con una economía en rápido crecimiento. Aunque mantiene un sistema político socialista, ha adoptado reformas económicas que han impulsado la industria, la exportación y el turismo. Así, Vietnam se presenta hoy como una nación dinámica que combina tradición y modernidad, marcada por su historia, pero orientada hacia el futuro.
En concreto íbamos a visitar la ciudad de Da Nang una de las ciudades más importantes de Vietnam central, destacando por su ubicación estratégica, su crecimiento económico y su atractivo turístico. Se sitúa a orillas del Mar de China Meridional. Su entorno geográfico combina playas de arena blanca con montañas cercanas, entre ellas las conocidas Montañas de Mármol, lo que le otorga una gran diversidad paisajística. Cuenta con aproximadamente un millón de habitantes, lo que la sitúa entre las principales ciudades del país. Es un importante centro urbano y económico en la región central, con un puerto destacado y un aeropuerto internacional que facilitan el comercio y el turismo. La ciudad ha experimentado un notable crecimiento en las últimas décadas, con modernas infraestructuras y una calidad de vida relativamente alta en comparación con otras zonas de Vietnam. Históricamente, Da Nang ha tenido un papel relevante debido a su posición estratégica. Durante la época colonial francesa fue un puerto importante. En el siglo XX, durante la Guerra de Vietnam, la ciudad albergó una de las principales bases militares de Estados Unidos, lo que la convirtió en un punto clave del conflicto. Tras la guerra y la reunificación del país en 1975, Da Nang inició un proceso de reconstrucción y desarrollo. En la actualidad, es una ciudad moderna y en expansión, considerada una de las más dinámicas de Vietnam. Destaca por su apuesta por el turismo, su limpieza urbana y su equilibrio entre desarrollo y entorno natural. Además, su proximidad a lugares históricos como Hoi An y la antigua capital imperial de Hue refuerza su importancia como destino turístico. En conjunto, Da Nang representa el Vietnam contemporáneo: un país que avanza rápidamente sin perder su identidad cultural.
Al despertar vimos que estábamos cerca de tierra y el barco se dirigía a la terminal de carga del puerto de Da Nang. Desayunamos y fuimos al punto de encuentro. Bajamos enseñando una tarjeta de desembarco, que tuvimos que rellenar por anticipado, en el interior del mismo barco a unos policías vietnamitas. Subimos al autocar con un guía que en principio hablaba español, aunque no se le entendía la mitad de lo que decía. Nos dirigimos hacia la zona costera llegando a un lugar donde pudimos ver en lo lejos en una colina una estatua blanca gigante de una diosa, se trata de Guanyin (Quan Am), la diosa budista de la compasión y la misericordia. Es una figura femenina muy venerada en Asia, protectora especialmente de los pescadores y del mar. Tiene una altura de unos 67 metros que llega a los 87 m con la base.
Fuimos por un boulevard que rodea la playa que está lleno de merenderos y de puestos de artículos de deportes náuticos y justo enfrente una serie de hoteles de todo tipo, algunos de 5 estrellas y otros más modestos. Solo al salir de la ciudad empezamos e encontrarnos con los resorts de superlujo de las grandes cadenas americanas.
Nuestro primer destino se halla a una hora y media de camino y la mayoría de él lo hacemos pasando poblaciones donde vemos unas viviendas y comercios bastante deteriorados, acostumbrados a nuestra ultimas escalas, nos parecían más próximos a lo que conocemos de la India. En la zona no poblada vimos numerosos terrenos de arrozales y de cuando en cuando cementerios muy grandes
Pasamos junto a las montañas de Marmol y vimos a lo lejos una gran pagoda.
Nuestro destino son las ruinas del templo hinduista de My Son, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Vietnam y un destacado ejemplo de la antigua cultura hindú en el sudeste asiático. Es un complejo de templos hinduistas construidos entre los siglos IV y XIII. Fue el principal centro religioso del antiguo reino de Champa, dedicado principalmente al dios hindú Shiva y se usaba para ceremonias religiosas y funerarias de reyes. Su arquitectura está compuesta por torres de ladrillo rojo de influencia india, pero con estilo propio cham, aunque muchas estructuras están parcialmente en ruinas y sufrió graves daños durante la Guerra, aún así y todo, conserva un gran valor histórico y cultural y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
Llegamos a la zona de entrada y tras recibir el ticket nos dirigimos hacia el lugar donde debíamos tomar unos vehículos eléctricos que por un sendero pavimentado nos llevó a un punto donde debíamos seguir a pie unos 500 metros. Mientras esperábamos a los vehículos estuvimos jugando con unos niños vietnamitas pequeños que también estaban de visita como podéis comprobar en la foto de la portada.
Llegamos a las ruinas que están divididas en tres sectores de épocas diferentes. El sector Central, es la zona más importante y mejor conservada y donde se encuentran los templos principales dedicados a Shiva. Era el centro religioso y ceremonial del antiguo reino de Champa.
El segundo es el sector Norte donde hay restos más dispersos y en peor estado y una tercera zona en el sur con templos y torres, aunque bastante dañados y rodeado de vegetación que reflejan la expansión del santuario a lo largo de los siglos.
Tras visitar las tres zonas regresamos al punto donde volvimos a subir al vehículo eléctrico que nos lleva a la salida del complejo. Hicimos tiempo esperando al resto para dirigirnos a nuestro próximo destino la ciudad de Hoi An que se halla a unos 50 minutos, volviendo a pasar por numerosas poblaciones con las mismas características que de las que habíamos visto anteriormente. Llegamos a Hoy An una de las ciudades más encantadoras y mejor conservadas de Vietnam, famosa por su arquitectura tradicional y su atmósfera histórica. Fue entre los siglos XV y XIX un importante puerto comercial donde convergieron mercaderes de Asia y Europa. Hoy en día, su casco antiguo se mantiene prácticamente intacto, con calles estrechas, casas de madera, templos y antiguas residencias de comerciantes que reflejan la mezcla de influencias chinas, japonesas y europeas. Es una ciudad relativamente pequeña y tranquila en comparación con otras urbes vietnamitas, con una economía muy orientada al turismo. Sus habitantes han sabido conservar sus tradiciones, lo que se percibe en la artesanía local, la gastronomía y las celebraciones culturales. A partir del siglo XIX perdió relevancia debido al cambio de rutas comerciales y al progresivo aislamiento de su puerto. Este declive, sin embargo, permitió preservar su patrimonio arquitectónico. En reconocimiento a su valor cultural, el casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tras bajar del autocar volvimos a subir a unos vehículos eléctricos que nos llevaron por el interior de la población, hasta el restaurante vietnamita donde íbamos a comer.
Es un local típico con la cocina a la vista y donde vimos como preparan los diferentes platos. Lo cierto es que el restaurante estaba muy bien y la comida estupenda. Al finalizar la comida nos fuimos con el guía, atravesando el rio por un puente.
Nos dirigimos hacia una casa que tiene la característica de estar construida enteramente con madera de teca sin utilizar ningún clavo, se trata de la Tan Ky Old House, una vivienda histórica ubicada en el casco antiguo. Construida a finales del siglo XVIII, esta casa de madera ejemplifica la arquitectura tradicional de Hoi An y refleja la mezcla de influencias vietnamitas, chinas y japonesas que caracterizan a la ciudad portuaria. Es propiedad de una familia de comerciantes vietnamitas y ha sido habitada por siete generaciones. Su diseño responde a las necesidades de comercio del siglo XVIII: la fachada da a la calle principal para atender clientes y la parte trasera se abre hacia el río Thu Bon, por donde llegaban las mercancías.
Desde allí nos vamos a una zona en que se halla la Sala de Asamblea Cantonesa o Quang Trieu Assembly Hall. Es un histórico salón de reuniones chino ubicado en el casco antiguo de Hoi An. Fue construido por la comunidad cantonesa en el siglo XIX como lugar de culto y centro social. Destaca por su arquitectura ornamentada y su relevancia cultural. Se construyó en 1885 con un estilo arquitectónico chino-cantonés con motivos vietnamitas, siendo su deidad principal Quan Cong. Servía tanto como lugar de culto y como punto de encuentro comunitario y red de apoyo mutuo entre los inmigrantes chinos. Posee un portal tallado con dragones y fénix, un patio central con estanque y esculturas de porcelana esmaltada, con dos salones laterales, uno para hombres y otro para mujeres y frente al patio central un templo donde los creyentes rezan y hacen sus ofrendas. En este recinto, la comunidad china realiza sus fiestas, bodas y celebraciones
Los interiores albergan altares ricamente decorados, incensarios de bronce y tallas de madera policromadas que reflejan la maestría artesanal cantonesa.
Desde allí nos dirigimos hasta el puente cubierto japonés, uno de los símbolos más famosos de la ciudad de Hoi An. Es un puente de madera cubierto con tejado construido por la comunidad japonesa en el siglo XVII que conectaba dos zonas del antiguo barrio comercial ya que los japoneses también estuvieron en la ciudad y dejaron su influencia.
A continuación, el guía nos llevó a un establecimiento de confección de prendas de seda. En el camino nos encontramos con unas vendedoras de fruta que nos dejaron fotografiarnos con su mercancía y su sombrero por un dólar, claro.
Al llegar al taller de seda vimos el proceso desde los gusanos comiendo la morera. Como crean sus capullos y luego como calentándolos se extraen los hilos de seda y finalmente como se confeccionan las prendas
. A continuación, entramos en la tienda y miramos diferentes artículos, pero solo compramos un pañuelo
Salimos del lugar para dirigirnos al punto de encuentro acordado y en el camino compramos algunos magnetos.
Al llegar el grupo al autobús vimos que faltan dos personas mayores que se deben haber perdido, el guía salió a buscarlos y regresa al cabo de unos minutos con ellos. Regresamos a Da Nang volviendo a pasar por el boulevard frente a la playa llegando al barco atravesando una montaña de contenedores depositados en el muelle. Subimos a la habitación a ducharnos ya que toda la visita se ha realizado a una temperatura de 32 grados y una humedad del 80%. Descansamos y salimos del puerto cuando ya era de noche.
Dado que el tiempo era poco y las visitas a realizar varias, nos hemos perdido un par de lugares interesantes
Uno de ellos el famoso Puente del Dragón en la misma ciudad de Da Nang que cruza el río Han e inaugurado en 2013 con un diseño con forma de dragón gigante, símbolo de poder y prosperidad en Asia. El dragón escupe fuego y agua los fines de semana por la noche y es uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad. Tiene unos 666 metros, y representa fuerza, buena suerte y desarrollo.
El otro es el famoso Puente de las Manos (Golden Bridge), uno de los lugares más impresionantes cerca de Da Nang que se halla a unos 30 km, accediéndose a él en teleférico. Es un puente peatonal dorado sostenido por dos enormes manos de piedra, inaugurado en 2018 y diseñado para parecer que unas manos gigantes lo sostienen en el aire. Mide unos 150 metros de longitud, y desde él, hay unas vistas espectaculares de montañas y selva, convirtiéndose en poco tiempo en un icono turístico de Vietnam.
Hemos tenido una pequeña muestra de lo que es Vietnam, aunque muy localizada. Seguro que hay otras zonas tan o más interesantes que ésta, pero lo cierto es que nos han gustado más algunas de las escalas anteriores. Tras salir con el ocaso de Da Nang, nos dirigimos hacía Singapur donde ya estuvimos en nuestro viaje del 2023 y nos pareció excepcional, a ver que impresión nos llevamos en esta oportunidad. Nos separan de su puerto 1059 millas náuticas que recorreremos en los próximos dos días de navegación.