Port Louis – Mauricio, 18 de abril (1er día)
Tras dos días de navegación llegamos a nuestro próximo destino la ya conocida isla de Mauricio, un pequeño país insular situado en el océano Índico, al este de Madagascar. A pesar de su tamaño, destaca por su gran diversidad cultural, fruto de la mezcla de influencias africanas, europeas, indias y chinas. Esta combinación se refleja en sus tradiciones, su gastronomía y en la convivencia de varias religiones y lenguas, siendo el inglés el idioma oficial, aunque el francés y el criollo mauriciano son ampliamente utilizados. La isla fue colonizada sucesivamente por neerlandeses, franceses y británicos, lo que ha dejado una huella profunda en su historia y su organización. Alcanzó la independencia en 1968 y desde entonces se ha consolidado como una de las democracias más estables y prósperas de África. Su capital, Port Louis, es el principal centro económico y administrativo del país que tiene aproximadamente entre 150.000 y 160.000 habitantes en su área urbana. Es la ciudad más poblada del país, aunque muchas personas viven en zonas cercanas y se desplazan diariamente a trabajar allí.
Mauricio es conocido mundialmente por sus paisajes naturales de gran belleza, con playas de arena blanca, aguas cristalinas y arrecifes de coral que rodean gran parte de la isla. En su interior, el relieve es montañoso y alberga parques naturales, cascadas y una rica biodiversidad. El turismo constituye uno de los pilares fundamentales de su economía, junto con la agricultura, especialmente el cultivo de la caña de azúcar, y los servicios financieros. En definitiva, Mauricio es un país que combina historia, naturaleza y diversidad cultural, ofreciendo una imagen de estabilidad y desarrollo en el contexto africano, además de ser un destino turístico de gran atractivo internacional.
Nos levantamos pronto y pudimos comprobar que estábamos atracando en la nueva terminal de Port Louis, una infraestructura moderna, clave para el turismo en Mauricio. Situada en la zona portuaria de Les Salines y finalizada en torno a 2023 con un diseño moderno y funcional con una superficie de unos 7.500 m² y capacidad para hasta 4.000 pasajeros y que puede gestionar dos cruceros simultáneamente, facilitando embarque y desembarque con sistemas eficientes. Forma parte de la estrategia de Mauricio para convertirse en un gran hub de cruceros del océano Índico y atraer más turismo internacional. Está cerca del centro de la ciudad, y forma parte de un proyecto más amplio de desarrollo del waterfront (paseos marítimos, ocio, etc.). Lo que tuvimos claro es que estábamos mucho mas cerca de la ciudad que en la escala del año 2024.
En esta escala intentamos también visitar zonas de la isla que no habíamos visto con anterioridad. El primer día de los dos que íbamos a estar en Mauricio decidimos pasar el día en una playa. Tras desayunar y tomar fotos desde la cubierta del barco, bajamos para dirigirnos hacia el autocar. En el fuimos hacia la costa este de la isla desde su capital que está en el noroeste. Pasamos por la zona de Moka que tiene una gran extensión de su territorio ocupada por cultivos de caña de azúcar y numerosas pequeñas poblaciones con casas bastante sencillas, casi todas con signos de ser habitadas por la población india.
Llegamos a la costa del este al cabo de una hora, llegando a la zona de Trou de Eau Douce. Nos dirigimos hacia un embarcadero donde una barca motora nos llevó hasta la cercana Ille aux Cerfs que es uno de los lugares más famosos y visitados de Mauricio, considerado casi un paraíso tropical
Se trata de una pequeña isla privada, frente al pueblo de Trou d’Eau Douce. Tiene unas 87 hectáreas y está rodeada por una de las lagunas más grandes y bonitas del país. Su nombre significa “isla de los ciervos”, aunque hoy en día ya no quedan animales allí. Originalmente era un coto de caza, cuando los franceses colonizaron Mauricio en el siglo XVIII, introdujeron ciervos en la isla para la caza recreativa. La isla tiene playas de arena blanca y aguas turquesas, paisajes tropicales muy cuidados, pero con aspecto natural. Tiene lugares donde se pueden practicar deportes acuáticos: snorkel, parasailing, esquí acuático, etc., así como restaurantes frente al mar.
Al llegar a la isla descendimos de las barcas y nos dirigimos hacia un complejo con hamacas y un restaurante con mesas al aire libre bajo cobertizos de paja, donde nos invitaron a un coctel.
Cogimos unas hamacas y tras quedarnos y nos dirigimos hacia una playa protegida por una barrera de coral con unas aguas transparentes y rodeadas por vegetación. Nos pasamos un buen rato en el agua ya que el sol apretaba.
A mediodía nos dirigimos hacia una de las mesas habilitadas para la comida en el momento en que se abrió un buffet compuesto por una zona de entrantes, con ensaladas de diferentes tipos y otra zona con parrillas donde cocinaban pollo, ternera, salchichas y pescado. Además de patatas fritas y arroz como guarnición para acompañar, así como numerosas salsas, algunas de ellas bastante picantes. De postre había una magnifica piña, tartas de almendra, pistacho y vainilla todas ellas riquísimas.
Tras la comida nos estiramos un poco en las hamacas para más tarde ir a mirar las tiendas del complejo. Vimos algunos artículos de regalo bastante curiosos y compramos alguno. A la vuelta de las compras alguno de nosotros nos fuimos a dar un último baño. Antes de volver al embarcadero a la hora convenida, nos fuimos a duchar y a cambiarnos de ropa. Tomamos una nueva barca que nos devolvió nuevamente a la gran isla.
Volvemos por la misma ruta en el retorno a Port Lluis y tras otra hora de camino llegamos al barco bastante cansados. Algunos deciden ir hacia la ciudad, pero nosotros lo dejamos para el día siguiente toda vez que se estaba haciendo de noche y la zona estaba bastante mal iluminado. Fuimos al camarote y nos duchamos y tras ello subimos a ver una actuación de folclore mauriciano. Tras cenar nos fuimos a dormir ya que estábamos bastantes cansados.
Port Louis – Mauricio, 19 de Abril (2º día)
. Nos levantamos tranquilamente, dado que la excursión que el barco nos proporcionaba empezaba a las 14 horas y tras desayunar nos fuimos caminando hacia la ciudad, pasando por el nuevo Le Caudan Water Front que no habíamos visitado en la anterior ocasión. Se trata de la zona más moderna, animada y turística de Port Louis, es un complejo junto al puerto que combina ocio, compras, cultura y gastronomía con un centro comercial y de entretenimiento al aire libre, situado frente al mar. Es uno de los primeros proyectos de “waterfront” del océano Índico y hoy es un punto clave tanto para turistas como para locales. Tiene tiendas de marcas internacionales y artesanía, casino, el Museo Blue Penny y hoteles
También es muy reconocido por sus paraguas de colores decorando algunas calles. Desde allí cruzamos por un paso subterráneo bajo la carretera hasta la zona del centro de la ciudad.
Fuimos hacia el mercado de frutas y verduras, donde nos ofrecieron especies y vainilla, además de diferentes artículos de recuerdo.
Paseamos por las calles atestadas, viendo los tenderetes con toda clase de frutas y verduras y de clientes que compraban esos productos. Tras deambular un rato regresamos a la zona del wáter front.
Vimos una exposición de coches antiguos y entramos en la tienda Quiksilver donde nos compramos una camisa de lino y una camiseta.
Camino de regreso al barco nos detuvimos en ‘l Odysseo Oceanarium Mauritius’, el gran acuario de Port Louis, inaugurado en 2021. Es el mayor acuario de las islas Mascareñas. Tiene unos 5.500 m² y más de 2 millones de litros de agua. En sus instalaciones pudimos ver especies marinas como tiburones, rayas, peces tropicales en sus diferentes hábitats como arrecifes, lagunas y fondos marinos
Pez Globo
Pez Unicornio
Labrido de boca de ave
Pez león
Aprovechamos que era la hora en que se realizaba una actuación de piratas dedicada al público infantil para visitar con bastante facilidad las diferentes peceras y el túnel de cristal donde pudimos observar los tiburones más de cerca.
Tras esta interesante visita regresamos al barco para comer y cambiarnos para ir a la excursión que teníamos por la tarde.
Volvimos a salir de Port Louis en autobús para dirigirnos hacia el noroeste hasta llegar a ‘le Chateau de Labourdonnais’. Es una mansión colonial del siglo XIX, considerada una joya del patrimonio mauriciano. Fue construida entre 1856 y 1859 por el plantador de azúcar Christian Wiehe y sirvió como residencia familiar durante más de 150 años.
Hoy está restaurada y convertida en museo, mostrando cómo vivían las familias ricas de la época colonial. En el interior del château, vimos en salas perfectamente conservadas sus muebles originales y su decoración victoriana.
En sus instalaciones se pueden visitar jardines y huertos tropicales, así como una destilería de ron donde fuimos obsequiados con una degustación de hasta 5 tipos diferentes de ron. Todo el conjunto forma el llamado Domaine de Labourdonnais, una finca histórica vinculada al cultivo de caña de azúcar desde el siglo XVIII y es uno de los mejores ejemplos de arquitectura colonial de Mauricio
Desde allí nos dirigimos hacia el Jardin Botánico de Pamplemousses uno de los jardines botánicos más antiguos del hemisferio sur, creado en el siglo XVIII por el botánico francés Pierre Poivre y que es muy conocido por su colección de plantas tropicales únicas. Lo más llamativo son sus nenúfares gigantes con unas hojas flotantes enormes que soportaban el peso de las aves que se posaban en ellas y que son el símbolo del jardín
También vimos flores de loto y palmeras raras de todo el mundo, como las palmeras que parece que se desplacen. También vimos una zona dedicada a las plantas medicinales y especias como vainilla, canela, nuez moscada. etc.
Había una zona donde se podían observar tortugas, pero nosotros desistimos de ir porqué los mosquitos estaban haciendo su aparición y decidimos regresar hacia el autocar y más tarde dirigirnos hacia el puerto donde llegamos con solo 20 minutos de margen sobre la hora máxima de llegada. El barco salió cuando ya está anocheciendo poniendo rumbo hacia nuestra cercana nueva escala, La Possession en la isla de la Reunión que se halla a solo 130 millas naúticas.