Singapur
Tras dos días de navegación llegábamos a nuestra nueva escala, la ciudad estado de Singapur. De hecho y a partir de ahora todas las escalas que vamos a realizar a excepción de Penang dentro de dos días ya las hemos hecho en viajes anteriores, por lo cual nuestra idea es de intentar conocer cosas que en las anteriores escalas no nos había dado tiempo de ver.
Os damos un breve resumen sobre ella, que podéis ampliar en la entrada del año 2023. Singapur es una pequeña ciudad-estado situada en el sudeste asiático, en el extremo sur de la península de Malaca. A pesar de su reducido tamaño, se ha convertido en uno de los países más prósperos y modernos del mundo. Su desarrollo económico se basa en el comercio internacional, las finanzas y la tecnología, gracias a su estratégica ubicación como puerto clave entre Asia y el resto del mundo. La sociedad singapurense es multicultural, con influencias chinas, malayas, indias y occidentales, lo que se refleja en su gastronomía, sus festividades y su diversidad lingüística. Además, es conocida por su limpieza, su seguridad y sus estrictas normas, que contribuyen a mantener un alto nivel de vida. En cuanto a su paisaje urbano, Singapur combina rascacielos futuristas con abundantes espacios verdes, como jardines y parques cuidadosamente diseñados. Lugares emblemáticos como Marina Bay Sands o Gardens by the Bay, muestran su apuesta por la innovación y la sostenibilidad. En conjunto, Singapur es un ejemplo de cómo un país pequeño puede alcanzar un gran desarrollo manteniendo su identidad cultural. Tiene aproximadamente 5,9 millones de habitantes y una extensión de unos 734 km² lo que lo convierte en uno de los países más densamente poblados del mundo.
Al despertar a las 7 de la mañana aún estamos lejos de Singapur. Vamos a desayunar y mientras lo hacemos el barco atraca junto a otro crucero de Disney en Marina Bay. Bajamos a la terminal y tras pasar el trámite aduanero con unas máquinas de lectura de pasaportes y escáneres que a mí me dan muchos problemas. Por fin salimos y nos dirigimos a buscar un taxi. La desgracia es que hemos desembarcado a la vez que los pasajeros de crucero de Disney. Se trata de un crucero de 3 días de duración que no tiene ninguna escala y que está dedicada a los niños, por lo cual en la terminal hay una gran cola. Tras un poco más de media hora conseguimos un taxi y le pedimos que nos llevara al primer lugar que queríamos visitar. Algunos compañeros nos habían recomendado que visitásemos el aeropuerto de Singapur ya que se trata de una verdadera maravilla. Así que nos dirigimos hacia el aeropuerto de Changi, uno de los más modernos y reconocidos del mundo. Situado a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad, destaca por su eficiencia, limpieza y excelente organización, lo que lo convierte en un importante centro de conexión internacional en Asia. Más allá de su función como aeropuerto, Changi ofrece una experiencia única para los viajeros, con una amplia variedad de servicios como tiendas, restaurantes, jardines temáticos e incluso zonas de ocio y descanso.
Uno de sus mayores atractivos es el complejo Jewel, donde se encuentra una impresionante cascada interior rodeado de vegetación. En conjunto, el aeropuerto de Changi no solo facilita el transporte aéreo, sino que también se ha convertido en un destino en sí mismo, reflejando la innovación y el alto nivel de desarrollo de Singapur. Paseamos por su terminal y nos dirigimos a través de pasillos repletos de plantas y árboles, hasta la joya de la corona, el edificio denominado Jewel. Se trata de un edificio moderno con forma de cúpula de cristal y acero, que combina naturaleza y arquitectura de manera impresionante. Su elemento más famoso es la HSBC Rain Vortex, la cascada interior más alta del mundo, con unos 40 metros de altura, que cae desde el techo hasta el nivel inferior rodeada de un exuberante jardín. En su interior alberga el Shiseido Forest Valley, un bosque tropical con senderos, puentes y miles de plantas, que crea una sensación de estar en plena naturaleza dentro de un aeropuerto
Además, cuenta con numerosas tiendas, restaurantes, hoteles y zonas de ocio, incluyendo áreas para familias y miradores y lo atraviesa en una zona elevada un monorraíl que une las terminales.
Esperamos hasta las 10 de la mañana, momento en el que se inicia el espectáculo de la puesta en marcha de la cascada. Tras disfrutar de él, recorrimos diferentes plantas de la terminal para finalmente dirigirnos en un monorraíl de la terminal 3, donde estábamos, hasta la terminal 2, lugar en el que se encuentra la estación del ferrocarril que nos llevaría al centro de la ciudad. Pagamos individualmente con una tarjeta de crédito en el mismo torno de entrada.
Tras unos 25 minutos de trayecto, casi todo al aire libre, observando los suburbios de la ciudad, llegamos a la estación de la zona financiera donde nos apeamos. En el exterior rodeados de altos edificios, nos orientamos para dirigirnos hacia el símbolo de la ciudad de Singapur a través del paseo que se halla al otro lado del Marina Bay Sands
El símbolo no es otro que la estatua de Merlion que fotografiamos nuevamente, así como la pequeña replica de esta estatua que se halla en unos jardines en la parte posterior de original.
Desde allí y atravesando el rio Singapur por el puente de Anderson, nos dirigimos, dejando a la izquierda el famoso puente Cavenagh, hacia el edificio del Victoria Concert Hall, uno de los edificios históricos y culturales más importantes de la ciudad
Situado en el centro de Singapur, cerca del río, forma parte del conjunto conocido como Victoria Theatre and Concert Hall. Construido en el siglo XIX durante la época colonial británica, el edificio destaca por su arquitectura elegante de estilo neoclásico y su icónica torre del reloj. A lo largo de su historia ha tenido diversos usos, pero hoy en día es especialmente conocido como sala de conciertos
Frente a ella se halla la estatua de Stamford Raffles es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Representa a Raffles, el funcionario británico considerado el fundador de la Singapur moderna. La estatua, de color blanco, está situada a orillas del río Singapur, en el lugar donde, según la tradición, Raffles desembarcó en 1819 para establecer el puerto comercial británico. Por ello, tiene un gran valor histórico y simbólico
Justo enfrente de la estatua y al lado del rio se halla un famoso grupo de esculturas denominado ‘Primera Generación’, un grupo de niños saltando al rio, evocando la vida en la ciudad en épocas pasadas. Justo enfrente se halla el histórico Hotel Fullerton de Singapur
Seguimos la orilla del río hasta llegar a Bridge Road lugar en que lo atravesamos para dirigirnos hacia Chinatown, siguiendo una amplia calle con muchos edificios modernos singulares.
Lo primero que nos llamó la atención fue el templo hindú de Sri Marianman Temple en pleno Chinatown y cerca del Templo de Budha Tooth Relique. Entramos en el templo hindú para tomar algunas fotos.
Al salir paseamos por las calles de Chinatown, que ya conocíamos y sigue estando repleta de tiendas y restaurantes y donde había una gran actividad y muchísimos visitantes, algunos de ellos compañeros de viaje.
Compramos algunos recuerdos y desde allí, al comprobar que solo se halla a unos 10 minutos caminando, nos dirigimos hacia Lau Pa Sat, del que nos habíamos informado que se trataba uno de los lugares más emblemáticos y auténticos para comer en Singapur, y una parada casi obligatoria si visitas la ciudad. Se trata de un histórico mercado convertido en “hawker centre” (mercado gastronómico típico de Singapur), situado en pleno distrito financiero que está abierto 24 horas con más de 80 puestos de comida local e internacional. Construido originalmente en 1824 como mercado de pescado y reconstruido en su ubicación actual en 1894. Fue declarado monumento nacional en 1973. Su estructura es muy característica con una forma octogonal, hecha de hierro fundido victoriano y con una torre central y reloj. Se trata de uno de los edificios coloniales más antiguos y bonitos del sudeste asiático. Se puede encontrar comida india, malaya, china, vietnamita y de otros lugares asiáticos y con precios bastante accesibles comparado con los restaurantes de la ciudad. Comimos diferentes especialidades de noodles, dumplings, wantoon frito etc.
Al salir cogimos un taxi y nos dirigimos hacia el Hotel Marina Bay Sand, donde bajamos a su planta menos 1 con intención de entrar en el casino, pero no nos lo permitieron, a pesar de que nos pidieron el pasaporte, pero al parecer nuestro visado es de tránsito y no permitía entrar en el casino. Desde fuera pudimos ver su inmensidad. Los pasillos de esta planta junto al casino están ocupados por boutiques y joyerías de las mejores marcas de lujo. Subimos al gran hall del hotel donde en una cafetería nos sentamos y tomamos unos capuchinos.
Tras ello nos dirigimos hacia el lugar donde se sacaban las entradas para subir a la azotea del edificio y ver desde ella todo el panorama de la ciudad,
las nuevas obras, el circuito de fórmula 1 cercano y la bahía plagada de barcos que esperan su turno para entrar en puerto. Preguntamos por las obras que se realizan en que era antes un campo de fútbol sobre el agua, el famoso The Float @ Marina Bay, donde se hacían partidos y el desfile nacional. Lo están demoliendo y reconstruyendo para crear el NS Square, un nuevo espacio permanente para eventos con capacidad aprox. 30.000 personas con un escenario fijo y gradas para conciertos, desfiles y deporte que tiene prevista su finalización en 2027.
Descendemos del edificio y decidimos regresar ya al barco cogiendo un taxi en la puerta del hotel. Saliendo de él, en el camino del muelle, comprobamos como justo al lado de Marina Bay, hay otra gran zona en obras, preguntamos al taxista y nos indica que se está construyendo un nuevo mega edificio junto a Marina Bay Sands. Se trata de una nueva torre de hotel de 55 plantas, que tendrá también casino, restaurantes y tiendas de lujo que tiene prevista su finalización en 2030. Será como “un segundo Marina Bay Sands. Al subir al barco nos refrescamos ya que el día había sido muy caluroso y nuestros cuerpos lo notan. A la salida del barco subimos a la cubierta 14 para contemplar el perfil de la ciudad al alejarnos en un precioso ocaso.
Habíamos cumplido nuestro objetivo de intentar conocer nuevos lugares en nuestra segunda visita a Singapur. Volvemos a certificar que es una ciudad extraordinaria, una de las mejores del mundo, con un aeropuerto de fábula, aunque nos vamos con una espinita al no haber podido visitar el Cloud Forest, el bosque tropical dentro de una cúpula futurista, con cascadas y pasarelas, que mezcla naturaleza, tecnología y espectáculo y que en nuestra anterior visita estaba ambientado en la película Avatar y que en estos momentos está ambientado en Jurassic Park. Pero la mala fortuna hizo que el día de cierre por mantenimiento coincidiese con nuestra visita. La próxima vez será.
Ahora nos dirigimos hacía Port Kelang que se halla a unas 180 millas náuticas, donde volveremos a visitar la cercana capital de Malasia, Kuala Lumpur.