Menú Cerrar

PENANG – MALASIA 8 DE ABRIL DE 2026

Penang – Malasia

Hoy terminábamos nuestra etapa en la península de Malaca con la tercera escala en la única ciudad donde no habíamos estado con anterioridad, George Town en la isla de Penang. Es uno de los destinos más fascinantes del sudeste asiático, conocido por su mezcla única de culturas, su historia colonial y su extraordinaria gastronomía. Situado en la costa noroeste de Malasia, combina modernidad y tradición, siendo un punto clave de intercambio cultural durante siglos. La capital, George Town, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el corazón histórico de Penang y tiene una población de 800.000 habitantes. Sus calles están llenas de edificios coloniales, templos chinos, mezquitas y casas tradicionales, reflejo de la convivencia entre comunidades malayas, chinas e indias. Además, el famoso arte urbano que decora sus paredes convierte la ciudad en un auténtico museo al aire libre. Otro de los grandes atractivos de Penang es su gastronomía, considerada una de las mejores de Asia. Comer en sus mercados y puestos callejeros es una experiencia imprescindible para entender su identidad. Más allá de la ciudad, Penang ofrece paisajes naturales de gran belleza. Lugares como el Penang Hill o el Parque Nacional permiten disfrutar de selvas tropicales, vistas panorámicas y playas tranquilas, alejadas del bullicio urbano.

Al despertar vimos un precioso amanecer y la costa malaya. En pocos momentos ya estábamos llegando a nuestro destino, la ciudad de George Town, que veíamos desde nuestro camarote. Al poco de atracar y tras una espera debida a la falta de autorización por parte de las autoridades, por fin bajamos a la terminal y nos dirigimos al autobús de nuestra excursión.

El guía era nativo y solo hablaba inglés por lo que nos acompañó un componente del equipo de excursiones que traducía las explicaciones. Pasamos por la parte colonial de la ciudad y nos dirigimos hasta un edificio que era la estación del funicular que nos tenía que subir a la cima de Penang Hill. Sale desde Air Itam, cerca de George Town y sube a la cima a unos 833 metros de altura, en 6 minutos.

Tiene una pendiente muy pronunciada, en algunos momentos impresionaba bastante. Se trata de uno de los funiculares más empinados del mundo con una pendiente máxima de alrededor del 52%, unos 27-28 grados. Durante la subida atraviesas la selva tropical y tiene diferentes paradas.

La cumbre las vistas tenían que ser espectaculares, pero en la cima nos encontramos con la contrariedad de que estaba rodeada de una masa de nubes bajas que impedían la visión correcta de la ciudad y de toda la costa del continente que se encuentra frente a ella. La temperatura es más baja que en la ciudad, aunque la humedad seguía siendo enorme. Dimos un paseo por la cumbre, visitando un templo hindú y otro musulmán, así como antiguas casas coloniales.

Finalmente pudimos hacer algunas fotos de la ciudad envuelta en la bruma, en los momentos en que el cielo se abría un poco, entre ellas la del templo que íbamos a visitar a continuación al bajar a la ciudad.

Tras descender a la estación base del funicular, nos dirigimos hasta la cercana entrada del templo de Kek Lok Si construido a finales del siglo XIX. Al entrar tuvimos que hacer una larga cola para montar en un ascensor inclinado que nos condujo al primero de los diferentes edificios que conforman el mayor templo budista chino de Malasia.

Entre los puntos destacados está la magnífica Pagoda de los Diez mil Budas cuyos estilos pasan del estilo arquitectónico chino en la base al tailandés y al birmano en la parte superior.

Nosotros entramos en Salón principal de oración (Main Prayer Hall), que es el corazón del templo con grandes estatuas de Buda y altares para ofrendas, vimos a muchos fieles rezando y haciendo ofrendas de incienso. Al salir del Salón contemplamos frente a nosotros la Pagoda de los Diez Mil Budas que solo vimos desde el exterior. También observamos a lo lejos la gigantesca estatua de la diosa de la misericordia Guanyin de más de 30 metros de altura, cubierta por un templete de altas columnas.

Todo el enorme complejo está lleno de templos, jardines y estanques, algunos de ellos con tortugas. Se respiraba un ambiente muy espiritual pero también muy vivo y los creyentes encendían  incienso y pudimos ver rituales budistas.

 Tras la visita a diferentes recintos del templo volvimos al autobús y solicitamos al guía de poder bajar en alguna zona de la ciudad para poder ir a visitar un par de lugares en el centro, sobre todo la zona de Armenian Sreet. Se trata de una de las calles más famosas y con más ambiente de George Town. Forma parte del casco histórico declarado Patrimonio de la UNESC y es el epicentro del street art de Penang y en ella hay una mezcla de las culturas: china, malaya, india y también influencias europeas.

El autobús nos dejó un poco alejados de esa zona y dado que la temperatura era de 34 grados con una humedad de 80%, decidimos tomar un taxi que nos llevase allí. Una vez llegados a ella, paseamos por la famosa calle llena de restaurantes, tiendas de souvenirs y de comidas, así como numerosas bicicletas que en la parte delantera tienen una pequeña cabina para transportar a dos personas.

Pasamos junto a un templo budista, diferentes tiendas de artesanía y de cafés con mucho encanto, así como frente a varios murales entre los cuales destaca la imagen de los niños y la bicicleta que es el leitmotiv de la mayoría de las camisetas y recuerdos de la ciudad, y que es conocido como ‘’Children on a Bicycle”

Dado que el calor era insoportable decidimos ir a comer a algún local con aire acondicionado y encontrampos un Bistro con comida internacional que cumplió nuestras necesidades. Comimos comida occidental y bebimos unas buenas cervezas y refrescos fríos.

Viendo que pasear por la calle era a esas horas una temeridad le pedimos el favor al camarero que nos atendió que nos pidiese un Grab, el Uber en Malasia, que nos llevó por 3 dólares a la terminal. Justo al lado de la terminal vimos la Jubilee Clock Tower, un monumento histórico construido entre 1900 y 1902 para celebrar el Jubileo de Diamante de la reina Victoria del Imperio Británico. Está en el punto principal de entrada a Penang por mar durante la época colonial y colocaron la torre como símbolo de la presencia británica, como referencia visual para los barcos que llegaban al puerto y como elemento representativo de la ciudad.  

En la terminal había una serie de tenderetes donde nos paramos y compramos algunas prendas entre ellas una camiseta con los famosos niños de la bici. Subimos al camarote, nos pusimos el bañador y subimos a la piscina a darnos un baño y refrescarnos.

Posteriormente subimos a la cubierta superior para desde ella hacer fotos de la terminal y de los alrededores del puerto donde se hallan un fuerte y la iglesia católica.

Tras la partida del barco dejamos atrás nuestra singladura por Asia, ya que ahora nos dirigimos hacia las islas Seychelles ya en el continente africano. Ha sido una gran experiencia todas estas escalas en la costa pacífica de Asia, que nos ha abierto los ojos a una realidad que no conocíamos o mejor dicho que no nos queríamos creer, la hegemonía del poder económico mundial se halla ya en esta zona y Europa dentro de nada solo será un parque de atracciones histórico y cultural. Lo cierto es que salvo alguna excepción las escalas en esta parte del mundo nos han maravillado y sorprendido.

Ahora teníamos 5 días de travesía ya que nuestro próximo destino se halla a 2.831 millas náuticas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *